viernes, 10 de agosto de 2018

El porque Capacitadero

Cuando Capacitadero empezó, no se llamaba Capacitadero. Sólo era yo y un grupo de jóvenes con ganas de aprender sobre algo llamado HTML que les ayudaría a crear sitios webs.
La mayoría de ellos no tenia trabajo y un par tenia un trabajo "estable".  En esa ocasión recuerdo la Casa de la Literatura como el lugar donde realizamos nuestras primeras clases. Sólo teníamos un par de laptops y nosotros eramos como 5. A veces 4 o 3. En esos meses, por cosas de la vida, todos tenían discapacidad auditiva.
Alguno de ellos había estudiado un curso de computación y la mayoría no tenia una profesión. Fue mi primera experiencia enseñando a personas que no escuchaban lo que decía.
Ellos me leían los labios para entender, otras ocasiones nos comunicábamos por medio de una hoja de papel donde escribía alguna indicación, no teníamos una pizarra y menos un proyector.
La ausencia de sonido no fue una barrera(usualmente es lo primero que me preguntan cuando comparto sobre los inicios de Capacitadero). Ellos me decían que siempre quisieron  ingresar a un curso de computación pero no podían por falta de dinero suficiente y si se matriculaban, tenían el miedo de no poder avanzar al igual que sus compañeros de clase. En Internet no encontraron una solución óptima ya que los textos no son como los videos(sobre todo si aprendemos código o lenguajes de programación) y los videos no tienen un interprete de señas.
Existía un vacío. La ausencia de una educación para todos.
Recuerdo mis clases en primaria, cuando me enseñaron el famoso plano cartesiano: un par de rectas perpendiculares con ejes x e y. Lo recuerdo muy bien porque fue la primera vez que almacene el infinito en una hoja cuadriculada. La educación es como un plano cartesiano de ejes positivos con  rectas que forman noventa grados. En la parte vertical (eje y) están las organizaciones privadas o públicas, que enseñan a niños, jóvenes y adultos sobre matemática, ciencias naturales, computación, trigonometría, macro-economía, derecho penal y todo esos cursos básicos que las personas con discapacidad pueden acceder. Por otro lado, en la horizontal (eje x) están las organizaciones que brindan servicios educativos especializados como maestrias, doctorados, tecnología avanzada, lenguajes de programación, robótica, ciencia y muchas más. En este contexto, desde el origen en diagonal hasta extremo superior aparece Capacitadero.
Capacitadero intenta y digo intenta porque es un camino que recién empieza, cubrir ese vació.
El tiempo cambio: ya no vivimos en un mundo donde las mujeres no pueden votar,  donde la educación era sólo para los ricos de la ciudad o sólo enseñada por monjes.
Sin embargo, aún existen muchas cosas por construir en nuestra sociedad.
Las calles de mi ciudad no se construyeron con visión a futuro, parece. Casas muy juntas a la vía de los autos, pocos parques, veredas angostas y una población que esta creciendo cada día...
Así, Capacitadero debe de construirse pensando en el futuro, para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Paso a paso, no hay que apurarse, ya que el infinito nunca termina, aunque podamos dibujarlo en una hoja cuadriculada.