lunes, 29 de agosto de 2016

no debería estar escribiendo este texto

Hoy 29 de agosto, donde 2 + 9 son 11 y 1 + 1 es 2 son las 11:12 am y debería estar programando. Estoy buscando determinar las horas del día donde siento al 100% las ganas de escribir código y estoy descubriendo que son dos o tres horas en las mañanas, un par en las tardes y cuatro o cinco horas durante la noche. En suma: diez horas al día. De las veinticuatro horas, ocho estoy durmiendo entonces veinticuatro menos dieciocho resultan Seis horas. De las Seis horas, dos estoy comiendo y nada más. Quedan cuatro horas. De las cuatro horas,media hora estoy haciendo algo que tengo que hacer todos los días entonces, aún tengo tres horas y media. Voy a considerar media hora el hecho de levantarme de la silla para traer una fruto, subir al baño, abrir la puerta, cambiar de música, etc. Entonces tengo tres horas. Aún restan tres horas, de las cuales a veces son los eventos por las tardes/noche,escribir en este blog o simplemente pensar en alguna solución a un algoritmo que estoy buscando resolver. Y bueno, leer por la web en foros y blogs temas vinculados a tecnología y lenguajes de programación. De libros, estoy leyendo uno pero sólo cuando estoy en el bus. No deberia estar escribiendo este texto, deberia estar programando. Es Lunes y hay algo que tiene que hacer un programador siempre: Descubrir cuando son las horas donde su mente es como una esponja nueva: absorbe todo el conocimientos posible para expulsarlos(aplicarlos) a favor de su objetivo.

(Este texto representa esos minutos donde te empieza a fastidiar los ojos por las horas en la computadora)